Hoy lunes 6 de agosto, Día de la Independencia
de Bolivia, feriado, aprovecho para compartir con ustedes estos 14 días que
pasaron, donde aprendí sobre tecnología crediticia, como también valorar el
esfuerzo diario, las ganas de salir adelante y lo importante que son los seres
queridos.
La forma de aprender fue mediante
lo que ellos llaman: la sombra. Estuve acompañando en su día a día al
subgerente de créditos, jefe de agencias, supervisores, oficiales de créditos, supervisores
de plataforma y oficiales de plataforma, estos últimos, son los que atienden en
las agencias.
Aprendí muchas cosas, con cada
uno de ellos. Con Oscar Vedia, subgerente de créditos, vi lo que llamaría una
clase magistral de la tecnología, comprendiendo la determinación de capacidad
de pago, la voluntad de pago y la clasificación de los créditos. Además junto a
Rafael me introduje en la legislación boliviana de microfinanzas.
Estuve con los supervisores, que
tienen 4 oficiales de créditos bajo su mando, haciendo comités, visitas, entre
otras funciones. Con Miguel, Sandra, Carlos y Emma, pude detenerme a observar cuestiones
como: no pasar el 50% de endeudamiento sobre patrimonio, la cuota máxima mensual
no puede pasar el 25 % de los ingresos mensuales, detalles de solicitudes y
carpetas. También aprendí a evaluar las microempresas gracias a las visitas
realizadas con los oficiales de créditos, Manuel, Anahin, Ariel. Con Claudia aprendí
a evaluar una pyme, realicé un caso que finalmente fue aprobado, posterior a la
visita del jefe de agencia.
Pude manejar casos desde 300
dólares hasta 32 mil dólares, algunos de ellos fueron: compra de taxis, crédito
para consumo, confección de edredones (nórdicos) y compra de camión (caso pyme) con 32 mil dólares.
El caso que más me llegó fue el de una familia, con un bebe y la mujer embarazada,
donde el señor que trabajaba desde hace 10 años en un taller, quería comprar
una cocina y una nevera para su casa. Finalmente se aprobó el crédito de 800
dólares. Si no fuera por sus capacidad y voluntad de pago, sumado a la
tecnología crediticia adaptada a clientes como el señor, sería casi imposible para
este trabajador, o al menos más costoso comprar estos productos en la banca
tradicional.
También, estuve realizando el
cierre de agencia, cerrando sistema y comprobando caja. Por cierto, el día que
estuve en la agencia, pasaron a cobrar el crédito, la familia de la nevera y
cocina, me saludaron con una sonrisa de oreja a oreja.
Finalmente, algunos comentarios
sobre microfinanzas. Sigo creyendo que es un instrumento para la inclusión
financiera. Instituciones tan grandes como Banco Fie, no pueden abarcar temas
como la formalización y mejoramiento de las mipymes, para ello existen otras
instituciones. Las microfinanzas deben acompañar a sus clientes sean
emprendedores o con poco acceso a los servicios, como también a los gobiernos,
que buscan mejorar, formalizar y fortalecer el aparato productivo.
Estas semanas aprendí mucho de
tecnología, compartí con muchas personas que me enseñaron mucho, incluyendo los
clientes. También pude reflexionar sobre el papel de diferentes agentes en pro
del desarrollo y finalmente, con tanta distancia y momentos de reflexión,
recordé lo importante que son los seres queridos. Aquí les dejo unas fotos: visitas, Entrada Universitaria y Valle de la Luna. Saludos.