Como seres humanos, tenemos la virtud de poder transformar la realidad, basado en nuestra conciencia como también en el conocimiento que tiene de uno mismo y de todo lo que hay a nuestro alrededor.
Impresiona las características inigualables de los venezolanos, luchadores, que se despiertan muy temprano para buscar el pan de cada día, y que mas allá de las penurias y realidades, siempre tienen presente una sonrisa en sus rostros.
Pero sumado a estas características de lucha y sacrificio, también se puede señalar que los venezolanos, se han ajustado a la realidad de esta sociedad, fracasada en gran medida, sin igualdad de oportunidades, y sin un camino correcto y concreto que guie hacia el crecimiento y desarrollo de la calidad de vida de todos los venezolanos.
Nuestro fracaso como sociedad, tiene factores importantes, pero uno de ellos es la política. Haciendo una retrospectiva, vemos el fracaso de un sistema que no dio respuesta suficiente y satisfactoria a toda la población, dándole paso, a una revolución que posteriormente sería una de las más grandes falsas esperanzas que ha tenido Venezuela.
Este 15 de febrero, esta “revolución” y Hugo Chávez, intentará perpetuarse en el poder, y mas allá del resultado (sea a favor del NO o en contra, teniendo presente el abuso y poder que tiene el gobierno); el fracaso social y económico de este gobierno, hacer pensar sin titubear que muy pronto se vendrá abajo este sistema que se intenta establecer perpetuamente.
Lo reafirmo sin titubear, y me baso en esas sonrisas mañanera de las colas en los autobuses, el venezolano podrá ser bonachón, pero cada vez se suman más, las personas que se han dado cuenta que esta falsa esperanza se sustenta de propinas electorales, y no de verdaderos cambios profundos en la calidad de vida.
Por eso, y por lo que viene, ánimo, el 15 es solo un episodio más de este libro que pronto llegará a su fin, y más allá del resultado, tengan presente que el venezolano se ajusta, pero también sabe esperar y como recojo de las palabras de Scott en 1985, “a pesar que los débiles albergan utopías sociales, también son realista con respecto al costo que significaría enfrentarse al poderoso”.
Como políticos, tenemos que saber interpretar ese momento, y encauzar las grandes demandas de la población, por la vía democrática y electoral, debemos luchar, cultivar y organizarnos para ese día, donde los débiles, frente a todo el poder del estado y de este gobierno, majestuosamente y con una fuerza inigualable, le diremos, hasta hoy!.
Ánimo, que ya vendrá pronto ese nuevo libro que hará historia de verdaderos cambios para mi Venezuela, nosotros los jóvenes nos estamos preparando y formando para eso, fuerza, que la luz al final de túnel, se está viendo. Créanme.
Impresiona las características inigualables de los venezolanos, luchadores, que se despiertan muy temprano para buscar el pan de cada día, y que mas allá de las penurias y realidades, siempre tienen presente una sonrisa en sus rostros.
Pero sumado a estas características de lucha y sacrificio, también se puede señalar que los venezolanos, se han ajustado a la realidad de esta sociedad, fracasada en gran medida, sin igualdad de oportunidades, y sin un camino correcto y concreto que guie hacia el crecimiento y desarrollo de la calidad de vida de todos los venezolanos.
Nuestro fracaso como sociedad, tiene factores importantes, pero uno de ellos es la política. Haciendo una retrospectiva, vemos el fracaso de un sistema que no dio respuesta suficiente y satisfactoria a toda la población, dándole paso, a una revolución que posteriormente sería una de las más grandes falsas esperanzas que ha tenido Venezuela.
Este 15 de febrero, esta “revolución” y Hugo Chávez, intentará perpetuarse en el poder, y mas allá del resultado (sea a favor del NO o en contra, teniendo presente el abuso y poder que tiene el gobierno); el fracaso social y económico de este gobierno, hacer pensar sin titubear que muy pronto se vendrá abajo este sistema que se intenta establecer perpetuamente.
Lo reafirmo sin titubear, y me baso en esas sonrisas mañanera de las colas en los autobuses, el venezolano podrá ser bonachón, pero cada vez se suman más, las personas que se han dado cuenta que esta falsa esperanza se sustenta de propinas electorales, y no de verdaderos cambios profundos en la calidad de vida.
Por eso, y por lo que viene, ánimo, el 15 es solo un episodio más de este libro que pronto llegará a su fin, y más allá del resultado, tengan presente que el venezolano se ajusta, pero también sabe esperar y como recojo de las palabras de Scott en 1985, “a pesar que los débiles albergan utopías sociales, también son realista con respecto al costo que significaría enfrentarse al poderoso”.
Como políticos, tenemos que saber interpretar ese momento, y encauzar las grandes demandas de la población, por la vía democrática y electoral, debemos luchar, cultivar y organizarnos para ese día, donde los débiles, frente a todo el poder del estado y de este gobierno, majestuosamente y con una fuerza inigualable, le diremos, hasta hoy!.
Ánimo, que ya vendrá pronto ese nuevo libro que hará historia de verdaderos cambios para mi Venezuela, nosotros los jóvenes nos estamos preparando y formando para eso, fuerza, que la luz al final de túnel, se está viendo. Créanme.